El café lleva siglos generando debates. También lleva siglos acumulando mitos que la gente repite sin cuestionarlos. Aquí van los cinco más comunes — y lo que dice la ciencia real.

Mito 1: «El café deshidrata»

Mito

El café deshidrata.

Realidad

Parcialmente falso. La cafeína tiene un leve efecto diurético, pero el agua del café más que compensa. Los estudios muestran que tomar 2-3 tazas al día no produce deshidratación. Si tuvieras que elegir entre no tomar nada o tomar café cuando tienes sed, el café gana.

Mito 2: «El café oscuro tiene más cafeína»

Mito

El tostado oscuro tiene más cafeína.

Realidad

Falso. Es uno de los malentendidos más extendidos. El tostado oscuro pierde cafeína durante el proceso porque la cafeína se degrada con el calor. En términos de cafeína por gramo, el café claro o medio tiene más. Lo que es más intenso en el oscuro es el sabor amargo — no la cafeína.

Café de tueste claro a medio

Mito 3: «Tomar café causa úlceras»

Mito

El café causa úlceras.

Realidad

Falso para la mayoría de las personas. El café estimula la producción de ácido gástrico, lo que puede irritar a quien ya tiene úlceras o gastritis. Pero no las causa. La evidencia señala a la bacteria H. pylori y al uso excesivo de antiinflamatorios como causas reales. Si te cae mal en ayunas, cómete algo primero.

Mito 4: «El café es malo para el corazón»

Mito

El café es malo para el corazón.

Realidad

Falso para la mayoría. Los estudios modernos muestran que el consumo moderado (2-4 tazas al día) está asociado con menor riesgo de enfermedades cardiovasculares. La cafeína sí puede aumentar temporalmente la presión arterial, pero no de forma crónica en personas sanas. Si tienes hipertensión, consulta a tu médico.

Mito 5: «El café solo sirve para despertarse»

Mito

El café solo sirve para despertarse.

Realidad

Incompleto. El café contiene más de 1,000 compuestos, incluyendo antioxidantes polifenoles. Está asociado con menor riesgo de diabetes tipo 2, Parkinson y algunas formas de cáncer. También mejora la función cognitiva, el estado de ánimo y el rendimiento físico.

La calidad importa: un café bien cultivado y bien tostado tiene más compuestos beneficiosos que uno de baja calidad quemado para disimular defectos.