Cuando piensas en café de calidad, probablemente piensas en Etiopía, Colombia o Brasil. México rara vez aparece en la lista — pero debería. La historia del café mexicano es larga, rica y poco contada.
Los orígenes: siglo XVIII
El café llegó a México aproximadamente en 1796, introducido en Veracruz. Las primeras plantaciones se establecieron en las laderas del Cofre de Perote y en regiones de Oaxaca, aprovechando la altitud y el clima que el café requiere.
Durante el siglo XIX, el café se convirtió en un cultivo estratégico. El gobierno de Porfirio Díaz promovió activamente su producción como parte de la modernización del país, atrayendo inversión extranjera en haciendas cafetaleras.
El siglo XX: auge y crisis
México llegó a ser uno de los mayores exportadores de café del mundo. El INMECAFE (Instituto Mexicano del Café), creado en 1958, organizó la producción y apoyó a miles de cafeticultores pequeños, especialmente indígenas en Oaxaca, Chiapas, Veracruz y Puebla.
Cuando el INMECAFE se disolvió en 1989, dejó a los productores pequeños vulnerables ante las fluctuaciones del mercado internacional. La caída del precio internacional del café en los 90s devastó a muchas comunidades cafetaleras.
El renacimiento: café de especialidad mexicano
Desde los 2000s, una nueva generación de productores y tostadores mexicanos ha apostado por la calidad sobre el volumen. Regiones como la Sierra Juárez de Oaxaca, las cañadas de Chiapas, las montañas de Puebla y el norte de Veracruz están produciendo cafés de especialidad que compiten en los mercados internacionales más exigentes.
Las regiones
Oaxaca: Produce cafés con acidez brillante y notas florales y frutales, cultivados principalmente por comunidades zapotecas y mixtecas en la Sierra Juárez y los Valles Centrales.
Chiapas: El mayor productor de México. Cafés con cuerpo robusto, notas de chocolate y avellana.
Veracruz: Uno de los orígenes más antiguos. Cafés equilibrados con buena acidez y notas cítricas.
Puebla: Cafés con notas suaves, caramelo y frutos secos, producidos en zonas de alta montaña.
Por qué importa apoyar el café mexicano
La cadena del café de especialidad mexicano conecta directamente a comunidades rurales con el consumidor. Cuando compras café mexicano de calidad, una parte significativamente mayor del precio llega al productor que cuando compras café genérico de exportación.