Compraste buen café y a la semana ya sabe diferente. No es tu cafetera — es cómo lo estás guardando. El café tiene cuatro enemigos principales y son más fáciles de evitar de lo que crees.

Los cuatro enemigos del café

1. Oxígeno: El café se oxida en contacto con el aire y pierde sus compuestos aromáticos. Por eso el café que compraste hace dos meses ya no huele igual.

2. Luz: La radiación UV degrada los lípidos y los compuestos de sabor. Los empaques transparentes o los botes de vidrio expuestos son un error.

3. Humedad: El café absorbe humedad del ambiente, lo que acelera el deterioro y puede provocar moho. El refrigerador es un error — explicamos por qué abajo.

4. Temperatura: El calor acelera todas las reacciones químicas de degradación. Guarda el café lejos de la estufa.

Lo que sí funciona

El error del refrigerador

Mucha gente guarda el café en el refrigerador creyendo que lo conserva. Error. El café es altamente poroso y absorbe los olores de todo lo que está en el refri — queso, cebolla, lo que sea. Además, los cambios de temperatura al sacar y meter generan condensación que daña el café.

El congelador funciona solo si el café está en un recipiente completamente hermético y lo sacas una sola vez para siempre. No funciona si lo congelas y descongelas repetidamente.

¿Cuánto tiempo dura?

Café molido: 1-2 semanas con buen almacenamiento antes de perder lo mejor de su sabor. Café en grano: 2-4 semanas. La fecha de tostado en el empaque importa más que la fecha de caducidad.